Para la bienvenida de Gary & Raúl diseñamos una instalación inspirada en la estética de los mercados de verano y en la relación entre lo cotidiano, lo natural y lo artesanal.
Una celosía de madera funciona como elemento central de la composición y soporte para la gráfica de la boda. Sobre ella, la información se integra directamente en la estructura mediante una tipografía de inspiración clásica, manteniendo una intervención sencilla y limpia.
A ambos lados construimos la escena a partir de cestas de mimbre llenas de frutas, verduras y panes, combinadas con diferentes composiciones florales.
El color y la variedad de los productos aportan volumen y espontaneidad, mientras que el mimbre, la madera y la piedra del propio espacio refuerzan el carácter cálido y natural de la propuesta.
La composición se completa con pequeños detalles vinculados a la celebración, fotografías de la pareja y elementos gráficos integrados entre las cestas. La bienvenida se convierte así en algo más que un punto de entrada: una primera escena que introduce a los invitados en el universo de la boda.
El resultado busca una estética cercana y abundante, donde fruta, flores, vegetación, materiales naturales y gráfica conviven sin perder la estructura de una instalación diseñada específicamente para el espacio.











