El vínculo de Álvaro con el Parque de la Naturaleza de Cabárceno fue el punto de partida para construir la dirección de arte de esta boda. La propuesta toma el paisaje, la fauna y la cartografía del parque como referencia, trasladándolos a un lenguaje visual naturalista y contemporáneo.
La paleta floral combina rosados empolvados, turquesa, blanco y diferentes tonalidades de verde, creando una atmósfera luminosa y delicada. Rosas de jardín, ranúnculos, hortensias y pequeñas flores silvestres se mezclan con un follaje abundante, buscando un equilibrio entre lo romántico y lo orgánico.
La pieza central del proyecto fue el Seating Plan, concebido como una pequeña cartografía ilustrada de Cabárceno. Un mapa físico del parque, reinterpretado en acuarela, recoge sus caminos, lagos y relieves con una estética inspirada en los antiguos atlas naturalistas. Sobre este paisaje se distribuyen las mesas, asociadas a diferentes especies que habitan el parque: elefantes, jirafas, lobos, gorilas y cebras.
Este mismo lenguaje se trasladó a los meseros, diseñados como pequeñas láminas de ilustración científica. Cada especie aparece representada mediante una ilustración artesanal acompañada de su nomenclatura, tomando como referencia gráfica los antiguos libros de biología y publicaciones naturalistas. La tipografía serif y la composición editorial refuerzan ese carácter clásico y atemporal.
Para la ceremonia diseñamos una estructura hexagonal de líneas limpias, sobre la que el tul blanco cae con ligereza y filtra la luz. La composición floral se dispone de forma asimétrica, creciendo alrededor de la estructura y manteniendo esa sensación de naturaleza espontánea que recorre todo el proyecto.
La bienvenida se resolvió sobre tela, manteniendo el mismo lenguaje gráfico del seating y los meseros, y acompañada de elementos naturales que ayudaban a integrarla en el entorno. Como cierre de la propuesta, diseñamos una ilustración en acuarela de Laura y Álvaro junto a su mascota, pensada como un lienzo de firmas para que los invitados pudieran dejar en él su recuerdo del día.
Una boda construida a partir de un lugar especialmente significativo para ellos, donde paisaje, ilustración científica, flores y memoria personal se unen en una misma dirección visual.























