El jardín como punto de partida
En lugar de construir un escenario ajeno al espacio, la propuesta nace del propio paisaje de la finca. La vegetación existente, sus colores y sus formas sirven como punto de partida para definir la paleta, los materiales y la composición de cada escena.
El verde aparece en diferentes tonalidades —lima, menta, pistacho, oliva y musgo— y se combina con blancos, tierras y pequeños contrastes de color.
Ceremonia
Para la ceremonia diseñamos una estructura de líneas orgánicas, inspirada en la forma de una montaña, que se integra en el entorno a través de una composición de verdes y blancos. La madera y los textiles en tonos neutros completan una escena sencilla y elevada.
Flores y materia
La propuesta floral busca mantener una apariencia natural y poco estructurada. Olivo, eucalipto, Dara y Astrantia construyen composiciones ligeras, con predominio del follaje y una mezcla de texturas que mantiene el vínculo con el jardín.
La vegetación no funciona únicamente como decoración: es parte de la estructura visual de la editorial y conecta las diferentes escenas entre sí.
Papelería
La papelería toma como referencia los antiguos grabados botánicos y convierte las especies del propio jardín en motivo gráfico. Ilustraciones vegetales en verde sobre papel blanco aparecen en el seating y en las diferentes piezas de la celebración.
El resultado busca trasladar el lenguaje del jardín al papel sin recurrir a una representación literal: una gráfica limpia, botánica y contemporánea.
























