Diseño e ilustración de portadas para la colección juvenil El prisionero del castillo de If, desarrollada a partir de la creación de imágenes específicas para cada título.
La propuesta parte de buscar dentro de cada novela un elemento, una escena o un concepto capaz de condensar visualmente su universo narrativo. En lugar de representar de forma literal a los personajes o las historias, las ilustraciones construyen imágenes simbólicas que funcionan como una puerta de entrada al relato.
Colección juvenil · El prisionero del castillo de If
CLIENTE: EOLAS & MENOSLOBOS
En Atrapados en Looh, de Noemí Sabugal, la ilustración parte de la sopa de flores que los protagonistas comen a lo largo de la novela. Las flores se convierten así en el elemento central de la portada, trasladando al lenguaje visual uno de los detalles singulares del relato.
Para Impresión bajo sospecha, de Carlos Fortea, la imagen se construye alrededor de la idea de una partida que avanza a lo largo de la novela. Los personajes aparecen representados como piezas de ajedrez, mientras una estructura de engranajes los mueve de manera inevitable hacia su destino. La composición plantea así el juego, la estrategia y la sensación de estar atrapado dentro de una partida cuyas reglas ya están en marcha.
En Cuentos tradicionales coreanos, de Myeongzhi Song Lim, la ilustración parte de elementos vinculados a la cultura y naturaleza de Corea. Un perfil humano construido con una hoja y un hibisco —flor nacional de Corea— contiene en su interior el nido de una pega, ave asociada también al imaginario coreano. La composición fusiona figura, naturaleza y símbolo en una única imagen.








